Dr. Carlos Meza Barrantes

Clinica Dental

Dr. Carlos Meza Barrantes

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Recesión de encías: causas y tratamientos

La recesión gingival ocurre cuando la encía se retrae y deja expuesta una mayor parte del diente o raíz, pudiendo provocar sensibilidad, molestias, cambios estéticos y mayor vulnerabilidad dental. El problema puede avanzar progresivamente si no se trata adecuadamente.  

INFO

para el paciente

Recesión gingival
¿ Qué la causa y cómo se trata?

Causas de la recesión de encías La recesión gingival no tiene una única causa. En muchos pacientes existe una combinación de factores. -Cepillado demasiado fuerte: Cepillarse con una presión excesiva de manera repetida puede contribuir al trauma de los tejidos y favorecer la retracción de la encía. No se trata de cepillarse menos, sino de utilizar una técnica correcta y evitar ejercer una fuerza innecesaria. El uso de un cepillo de cerdas suaves suele formar parte de las recomendaciones para cuidar las zonas susceptibles a recesión. -Enfermedad periodontal: La periodontitis afecta los tejidos que sostienen los dientes y puede provocar pérdida de encía y hueso alrededor de ellos. Cuando la enfermedad periodontal progresa, pueden aparecer recesión gingival, bolsas periodontales, movilidad dental y pérdida del soporte de los dientes. En estos casos, el tratamiento debe controlar primero la enfermedad periodontal. -Encía fina: Algunas personas presentan naturalmente un tejido gingival más delgado. Este tipo de anatomía puede hacer determinadas zonas más susceptibles a cambios en la posición de la encía. Por eso es posible presentar recesión incluso cuando existe una buena higiene oral. -Posición de los dientes: Un diente que se encuentra situado fuera de una posición favorable dentro del arco dental puede tener una cobertura ósea y gingival diferente. En determinadas situaciones, esto puede aumentar la susceptibilidad a la recesión. -Tratamiento ortodóntico: Los movimientos dentales realizados durante un tratamiento de ortodoncia deben planificarse considerando los límites anatómicos del hueso y las características de la encía. Haber utilizado ortodoncia no significa necesariamente que una persona desarrollará recesión, pero la posición de los dientes y el grosor de los tejidos son factores que deben analizarse cuando aparece. -Acumulación de placa y sarro: La acumulación prolongada de placa bacteriana puede causar inflamación de las encías y favorecer el desarrollo de enfermedad periodontal. Cuando la placa se mineraliza y se convierte en sarro, no puede eliminarse únicamente mediante el cepillado doméstico y requiere limpieza profesional. -Traumatismos repetidos: Determinados hábitos o traumatismos sobre una zona concreta de la encía también pueden contribuir al problema. La clave está en identificar qué está causando la recesión, porque el tratamiento no debería limitarse únicamente a cubrir la raíz. Corregir o controlar el factor causante es parte fundamental del tratamiento. Recesión de encías y sensibilidad dental La sensibilidad dental es una de las molestias más frecuentes asociadas a una raíz expuesta. Puede sentirse como una molestia breve o una reacción intensa cuando el diente entra en contacto con: bebidas frías; alimentos calientes; alimentos dulces; alimentos ácidos; aire frío; el cepillo dental; o instrumentos utilizados durante una limpieza dental. Esto ocurre porque la raíz no está protegida por el mismo esmalte que cubre la corona del diente. Cuando determinadas superficies de dentina quedan expuestas, los estímulos externos pueden generar sensibilidad. Sin embargo, no toda sensibilidad significa que exista recesión gingival. También puede aparecer por caries, desgaste dental, fisuras u otros problemas. Por eso es recomendable identificar primero su origen.
¿Cómo se trata la sensibilidad causada por encías retraídas? Dependiendo de la causa y gravedad, pueden utilizarse diferentes estrategias. Entre ellas pueden encontrarse: productos desensibilizantes; tratamientos con flúor; protección de determinadas superficies radiculares; modificación de la técnica de cepillado; tratamiento periodontal; o cobertura de la raíz mediante procedimientos periodontales cuando está indicado. El objetivo es tratar tanto el síntoma como el motivo que originó la exposición de la raíz. ¿Qué significa tener una raíz dental expuesta? La parte visible de un diente normalmente está cubierta por esmalte, mientras que la raíz se encuentra protegida por los tejidos que rodean al diente. Cuando la encía se retrae, una parte de esa raíz queda expuesta. Esto puede producir: Mayor sensibilidad: La superficie radicular puede responder con mayor facilidad a cambios de temperatura y otros estímulos. Mayor riesgo de caries radicular: Las raíces expuestas pueden ser más susceptibles a la caries que las superficies cubiertas por esmalte. Desgaste de la superficie: La combinación de diferentes factores mecánicos o químicos puede favorecer cambios en la superficie radicular. Cambios estéticos: La exposición de la raíz puede hacer que el diente parezca más largo o modificar la simetría de la línea gingival. Tener una raíz expuesta no significa automáticamente que sea necesario realizar un injerto de encía. El tratamiento depende de la causa, profundidad de la recesión, síntomas, anatomía y estabilidad del tejido. ¿Cómo se diagnostica la recesión de encías? El diagnóstico se realiza mediante una evaluación clínica y periodontal. Durante la consulta, el profesional puede revisar diferentes aspectos. -Medición de la recesión:Mediante una sonda periodontal se puede determinar cuánto se ha desplazado la encía respecto a su posición habitual. -Evaluación periodontal: También se examina la salud de los tejidos alrededor de cada diente. Esto puede incluir la medición de las bolsas periodontales para identificar si existe enfermedad de las encías. -Evaluación de placa, sarro e inflamación:La presencia de placa bacteriana, sarro o sangrado puede indicar que existe un componente inflamatorio que debe tratarse. -Análisis de la raíz expuesta:Se revisa la cantidad de raíz visible, presencia de sensibilidad, desgaste, caries u otras alteraciones. -Grosor y características de la encía: La anatomía del tejido puede influir tanto en la causa como en la elección del tratamiento. -Posición de los dientes: Se analiza la ubicación del diente dentro del arco y otros factores anatómicos que podrían contribuir a la recesión. -Radiografías cuando están indicadas: Las radiografías pueden ayudar a estudiar el nivel del hueso alrededor de los dientes cuando existe sospecha de pérdida del soporte periodontal.

La valoración completa permite responder tres preguntas importantes: ¿Por qué se retrajo la encía? ¿La recesión está estable o puede continuar avanzando? ¿Necesita tratamiento y cuál sería el más apropiado? Tratamientos para la recesión de encías El tratamiento de las encías retraídas depende principalmente de la causa y de la gravedad de la recesión. No todos los pacientes necesitan cirugía. -Modificación de la técnica de cepillado:Cuando existe un cepillado traumático, puede ser necesario corregir la técnica y disminuir la presión sobre la encía. El objetivo es mantener los dientes limpios sin continuar traumatizando el tejido. -Control y seguimiento: Las recesiones pequeñas y estables pueden, en determinados pacientes, simplemente requerir controles periódicos.Durante estas revisiones se observa si la posición de la encía permanece estable o continúa cambiando. -Tratamiento de la sensibilidad dental: Cuando el principal problema es la sensibilidad, pueden utilizarse productos desensibilizantes, tratamientos con flúor u otras medidas destinadas a proteger la superficie radicular. -Restauraciones sobre la raíz: En determinadas situaciones, una resina del color del diente puede utilizarse para cubrir una superficie radicular expuesta. Esto no devuelve la encía a su posición original, pero puede ayudar a proteger o camuflar determinadas zonas. -Tratamiento periodontal: Cuando la recesión está asociada a enfermedad periodontal, es necesario controlar primero la infección y la inflamación. El tratamiento puede incluir procedimientos como raspado y alisado radicular, además de un programa de higiene y mantenimiento periodontal. -Tratamiento ortodóntico: Si la posición de un diente contribuye significativamente a la situación, en determinados casos puede valorarse una corrección ortodóntica. Esto debe estudiarse individualmente. -Injerto de encía: Cuando existe una pérdida importante de tejido o determinadas características anatómicas, puede recomendarse un injerto gingival o injerto de tejido blando. El procedimiento busca añadir tejido en la zona afectada y, dependiendo del caso, aumentar su grosor, proteger la raíz o intentar conseguir cobertura radicular. ¿Cuándo puede necesitar un injerto de encía? No todas las encías retraídas necesitan un injerto. La indicación se determina después de evaluar la zona y establecer cuál es el objetivo del tratamiento. Un injerto de encía puede considerarse cuando existe: recesión gingival significativa; progresión de la pérdida de tejido; una raíz dental expuesta que necesita mayor protección; sensibilidad asociada a la exposición radicular; encía muy fina; poca cantidad de tejido gingival; dificultad para mantener la zona correctamente limpia; una necesidad estética relacionada con la posición de la encía; o condiciones anatómicas que justifican aumentar el grosor del tejido. La American Academy of Periodontology señala que los procedimientos de injerto pueden utilizarse para cubrir raíces expuestas y ayudar a prevenir una recesión adicional, además de poder disminuir la sensibilidad en determinados casos.
¿El injerto siempre cubre completamente la raíz? No.El grado de cobertura posible depende de la anatomía de la zona, características de la recesión, cantidad de tejido perdido y condiciones de los tejidos alrededor del diente. Por eso, antes del procedimiento es importante establecer un objetivo realista. En algunos pacientes se busca cubrir la raíz. En otros, el objetivo principal es aumentar el grosor o resistencia de la encía, aunque no sea posible conseguir una cobertura completa. Una evaluación periodontal permite determinar si necesitas un injerto o si tu caso puede tratarse mediante alternativas más conservadoras. ¿Cómo prevenir la recesión de encías? No todos los casos pueden prevenirse, especialmente cuando existen factores anatómicos o una predisposición individual.Sin embargo, algunos hábitos pueden ayudar a disminuir factores asociados con su aparición o progresión. -Cepilla tus dientes sin ejercer demasiada presión Un cepillado más fuerte no significa una mejor limpieza.Conviene utilizar movimientos controlados y evitar traumatizar repetidamente el margen de la encía. -Utiliza un cepillo adecuado. Un cepillo de cerdas suaves puede ayudar a realizar una higiene correcta con menor riesgo de traumatizar las encías. -Mantén una buena higiene interdental.La limpieza entre los dientes ayuda a controlar la placa bacteriana y mantener la salud periodontal. -Acude a controles dentales periódicos. Las revisiones permiten detectar cambios en la posición de la encía antes de que la exposición de la raíz sea considerable. -Controla la enfermedad periodontal. Cuando existe gingivitis o periodontitis, el tratamiento y mantenimiento profesional son fundamentales para proteger los tejidos que sostienen los dientes. -No ignores la sensibilidad. Una nueva zona sensible puede ser una de las primeras señales de una superficie radicular expuesta. La prevención efectiva consiste en identificar los factores de riesgo de cada paciente y corregirlos antes de que la recesión continúe avanzando.

¿Qué especialista trata la recesión de encías?

Los problemas relacionados con los tejidos que rodean y sostienen los dientes forman parte de la periodoncia. Un periodoncista puede evaluar la recesión, identificar factores asociados y determinar si requiere seguimiento, tratamiento periodontal o una cirugía mucogingival como un injerto.

Injerto de encía

se realiza cuando la encía se ha retraído y deja expuesta parte de la raíz del diente. Este procedimiento ayuda a cubrir y proteger la zona, disminuir la sensibilidad y mejorar la salud y apariencia de las encías.

 Solicite una valoración periodontal

Una evaluación especializada permite determinar el grado de recesión, causa y definir las opciones de tratamiento más adecuado. 

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